Cuando un bebé recién nacido llega a casa (parte 2)

Hace poco, ya os ofrecimos unos primeros consejos sobre los bebés recién nacidos que llegan a nuestro hogar. Seguro, que muchos de esos consejos han servido a padres primerizos que no saben cómo actuar ante el nacimiento de su hijo.

 

 

En el siguiente artículo, vamos a continuar con los consejos sobre bebés recién nacidos, centrándonos especialmente en la alimentación de éstos.

 

Alimentación en bebés

La mejor alimentación para los bebés hasta los seis meses de vida es la lactancia materna. La leche humana ayuda a nuestro hijo a protegerse contra muchas enfermedades e infecciones. Los niños alimentados con pecho presentan un riesgo menor de catarros, alergias, diabetes, diarrea, asma y otras enfermedades, por lo que es recomendable que ingiera leche materna. La digerirá fácilmente y no presentará alteraciones nutricionales.

Como normal general, el niño debe tomar pecho a demanda, es decir cada vez que tenga hambre. Al principio lo hará con más frecuencia, pues tendrá menos fuerzas y se dormirá antes. Para que tengas las cifras más claras; un recién nacido, normalmente, mama entre ocho y doce veces en 24 horas.

Al principio es normal que el bebé pierda algo de peso, pero no nos debemos de preocupar en exceso, ya que no será por falta de leche. Es un proceso normal de todos los recién nacidos.

 

Consejos alimenticios clave

  1. A no ser que tu bebé no la acepte, siempre debes probar a darle leche materna en exclusiva hasta los seis meses, si es posible.
  2. Si no es posible amamantar al bebé, debe tomar leche de fórmula de inicio 1, hasta los cuatro o seis meses, en función de cómo reaccione. Una vez pasados estos meses, y hasta los tres años, hay que cambiarle la leche a la fórmula de continuación 2.
  3. No debemos introducir gluten en la alimentación del bebé, hasta que éste cumpla el sexto mes de vida.
  4. Cuando el bebé se inicia en la alimentación complementaria debe seguir tomando con bastante frecuencia leche o alguno de sus derivados al día, porque nuestro recién nacido necesita un aporte importante de vitamina D.
  5. Evitar los alimentos recalentados o preparados más de ocho o doce horas antes de ser consumidos por el niño.
  6. Tener mucho cuidado con las medidas higiénicasdurante el primer año de vida del bebé. Es recomendable esterilizar tetinas, chupetes y biberones durante los primeros seis meses de vida del pequeño.
  7. Los cambios de alimentación e introducción de nuevos alimentos se harán poco a poco. Por ello, una manera de introducir los alimentos en nuestro pequeño se realizará del siguiente modo:
  • Frutas y verduras, a partir de los cuatro meses de vida
  • Pollo, a partir de los cinco o seis meses de vida.
  • Ternera, a partir de los seis o siete meses de vida.
  • Pescado, a partir del octavo mes de vida.
  • Huevos, a partir de los nueve o diez meses de vida.

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